Sin respuestas aparentes, a veces está la vida. Realizamos acciones apostando 50 a 50 a que todo irá bien, o que todo saldrá contrario a lo planificado. Si sale bien, nos sentimos dichosos, y si no… es sentir como se derrumba sobre nuestra espalda todo el esfuerzo y la abnegación, más que todo el empeño porque todo fuera bien. Lo mejor de todo, es que ese derrumbe no es tan catástrofico, pues nos pone en la mejor de las situaciones… ¿Cómo seguir viviendo, a pesar del dolor y el sufrimiento_. Definitivamente ésta es la vida, un exámen con cientos de preguntas sin respuestas aparentes, pero con un sinfín de enseñanzas, la mejor de todas es
¨Vivir… y vivir a plenitud¨.





