Despierto y descubro cada día
que hay algo que aprender,
de sus miradas, de sus palabras,
de sus gestos y curiosidades
y hasta de su silencio.
Abrazarlos es sentir ese calor
indescriptible que amilana,
y da las fuerzas menos pensadas.
Despierto y en cada amanecer,
encuentro nuevas metas por cumplir.
nuevas proyecciones,
porque existen…




me encanta este poema,,sabes los hijos son un regalo precioso,,podemos detenernos y estar toda una vida observandolos,,para nosotros nunca crecen ,,,gracias por esta belleza que pued leer,,sigue asi
Los hijos tienen un valor incalculable, son destellos de luz, camino por andar, nos hacen ser cimiento para que se levanten sobre lo que podamos construirles.
Nos hacen ser de todo un poco: guías, hermanos, compañeros, confidentes, con ellos ejercemos sin proponerlo todos los oficios y profesiones.
Los hijos, en este caso, mis hijos, son la razón mas importante que tengo para vivir.Los amo!.