Me he despertado con inmensas ganas de vivir. Me he dado cuenta de que el tiempo de nuestra existencia es demasiado poco como para perderlo en banalidades. ¡Que descubrimiento ha hecho ésta!… Dirán algunos con tono de burla, pero les explico… Sí, lo acabo de descubrir. Aunque desde hace mucho tiempo, he leído algo como esto en reflexiones y artículos que perdidos en alguna gaveta, alguien un día guardó. No hay nada mejor que sentir, experimentar y vivir esa sensación de que se quiere tener más que simples y absurdas cosas materiales, que simplemente adornan el cuerpo y la apariencia, pero no el alma.
Hoy quiero experimentar y descubrir, alguna perversa maldad en la ingenua sonrisa de mis hijos, o algún asomo de arrepentimiento en sus lágrimas después de un regaño, no los quiero ni altaneros ni ostentosos; los quiero sencillos, humildes, sinceros, honestos, laboriosos, amantes de todo lo que le rodee. Quiero que mi hijo, llore y se olvide de ese falso precepto de que los hombres no lloran, y quiero que mi hija ame (aunque sufra) con el corazón de la más bella princesa de los cuentos que suelo leerle. A la vez, los quiero responsables, capaces de asumir la consecuencia de sus actos si algún día cometen un fallo, y capaces de vanagloriarse (de forma personal y humilde, aunque parezca contradictorio) con todo el éxito que sean capaces de lograr. Así los quiero…

Quiero a mi alrededor personas que logren alegrarme el amanecer, y no que me lo oscurezcan a pesar de que en él se encuentre el sol brillando. Quiero que me arrullen, me mimen y no me den más palos, pues basta con los que la vida se empeña en darme a diario. Quiero revivir el instante de mojarme bajo la lluvia y que en ese momento, me besen, me acaricien, me quieran…¿Estaré pidiendo demasiado?, pues a veces me pregunto, y opto por reevaluar mis peticiones, pero no, me doy cuenta de que sólo pido lo que una persona sensata desearía en esta vida.
Quiero despertarme con un beso y dormirme entre los brazos de una persona que desee estar entre los míos, alguien que me cuide y me permita cuidarlo, alguien que no tema llorar ante algún dolor o algún sentimiento, quiero a alguien que me permita ser su amiga, compañera, su amante, su eterna compañía aún al pasar de los años, alguien que no tema estar conmigo en momentos de enfermedad y que se desviva porque llegue el añorado momento del encuentro después de una larga y tediosa jornada de trabajo. Pues yo, quiero cuidarlo, llorar en su hombro, tenerlo como amigo, compañero, amante, y mi eterna compañía cuando los años me aplasten y no sea más que el recuerdo de esta mujer que soy hoy.






Puedo escribir por fin aqui que te amo mucho????????
Vaya que siempre te sales con la tuya, jajaja….. sabes que este Oasis recibe todo lo que de amor se trate. Me alegra que puedas acceder a él y que te sirva para expresar tus sentimientos, aunque me agradaría además, que comentaras qué te parece lo que últimamente he escrito, pues tus criterios son importantes para continuar con este proyecto. Espero además que te sirva para despertar las musas que siguen dormidas o vagando, no sé donde, y nos regales algo en Alquimia. Allí muchos te siguen esperando.
Gracias por el amor que me ofreces.